Motivación como motor

Hoy tampoco me he levantado de la cama. El despertador para mí no existe y se ha vuelto rutina estar plantada en la cocina esperando a que llegue la hora de terminar las clases y no hacer nada, comiendo comida en la cocina y esperando, esperando, esperando...
Debería de estar contenta y motivada, debería de acostarme temprano y despertarme a la hora. Pero no es así; pero también espero que a partir de mañana sea así. Ya basta de prometerme cosas tontas y de culparme todo el puto día de que mi vida no sea como he aprendido que debe ser. ¡Levántate de la maldita cama!


He soñado con un paisaje precioso, una ola azul y gigantesca que reflejaba un cielo rosa. No podía captarlo con una foto y creo que mi vida es también algo así, algo que pasa delante de mis ojos como algo maravilloso pero inalcanzable.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Carta a mi otra yo

A la mierda todo

inconformismo