No es una ruptura si no te cortas el pelo

Este viernes he llorado de rodillas y me he intentado rendir ante lo inevitable. Poco después me he vuelto a enamorar.
Solo quiero conseguir ponerme en tu lugar y tu que al ponerte en el mío sepas que un "lo siento" improvisado es suficiente para perdonarte.
Tampoco sé si una disculpa hará que me sienta una mentira; no quiero ver que todo en lo que creo es una farsa. Quiero saber que me valoro y que en realidad no me haces mal. No hay culpables porque ambos hacemos lo que nos da la gana. ¿Verdad? 
-Silencio-.
Tengo las cosas claras y a la vez es todo confuso. Me estoy forjando una jaula junto a la tuya, aunque la mía está llena de rosas de colores.
Nunca he logrado sentirte tan dentro. Pinchas.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Carta a mi otra yo

A la mierda todo

inconformismo